Parecería apropiado que el MVR convocara a elecciones internas para escoger a su candidato presidencial en el 2006. Actualmente, el MVR es el partido más grande del país y hay al menos dos (quizás tres) tendencias internas con diferencias muy marcadas. Pero, nadie espera que el MVR haga elecciones internas para designar a su candidato presidencial. No va con la estructura autoritaria y el liderazgo mesiánico de ese partido. “Con Chávez hasta el 2030”.
Primero Justicia también debería hacer elecciones internas. Quizás existe consenso interno en torno a la candidatura presidencial de Julio Borges. No obstante, muchos simpatizantes de ese partido habrían preferido como candidato presidencial a Leopoldo López o a Gerardo Blyde. En cualquier caso, parece que PJ no considera necesarias unas elecciones internas, aunque si propone primarias para seleccionar al candidato opositor.
Con la excepción de AD y quizás La Causa R (que está resurgiendo en Bolívar y Anzoátegui) el resto de las organizaciones políticas venezolanas son casi micro-partidos. Son tan pequeños que no hay lugar para tendencias, a menos que valgan tendencias unipersonales. Así que no tiene mucho valor práctico hacer elecciones internas en esos partidos.
Sin embargo, pareciera que si tiene algún valor político convocar unas primarias opositoras. Al menos son muchos los líderes de opinión que lanzan esa propuesta. El karma de la unidad.
¿Es posible la unidad opositora dada su diversidad ideológica? ¿No sería políticamente más renovador reconocer esa diversidad? Asumir la pluralidad y proponer diferentes visiones de país.
¿Podrían convocarse unas primarias yuppies? Borges, Smith y Salas Feo.
¿Primarias neo-adecas? Rosales y Fermín.
¿Primarias del chiripero? Petkoff y Velásquez.
La otra vía es construir primero un proyecto político de consenso y después escoger al candidato que asumiría el liderazgo para construir ese proyecto común. ¿Vamos a dejar la construcción del proyecto para el 2010? ¿O para cuándo se caiga el puente sobre el Lago?