¿Nosotros protestamos?
Las tensiones políticas se han agravado en las últimas dos semanas, en gran medida por la reforma a la Ley de Descentralización y la nueva Ley del Distrito Capital, que permiten concentrar mayor poder en la Presidencia de la República, desmantelando en la práctica el proceso de descentralización. Esos cambios legales constituyen un avance del hiper-presidencialismo en contra de las aspiraciones de la mayoría de los venezolanos (incluso de muchos chavistas) de transferir mayor poder a los gobiernos locales, a las comunidades y al ciudadano interesado en participar directamente en la toma de decisiones sobre los asuntos públicos.
Parece que deberíamos protestar. Por el derecho a tener gobiernos locales electos por el voto y controlados por los ciudadanos. Por la democracia. Por el derecho a participar.
El descontento aún no se traduce en protestas orgánicas. Aunque aquí y allá hay protestas puntuales, desarticuladas. Algunas pocas de tipo político partidístico. La mayoría de tipo social-laboral (casos SIDOR o Metro de Caracas) o de reinvidicación de derecho a obtener servicios públicos básicos (agua, seguridad, recolección de basura, etc). Algunas otras (poco visibles en los medios) por derechos más generales (y hasta intangibles) como el derecho a la información y al conocimiento cuyo debate gana interés con la discusión del Decreto 6244; el rechazo a la eliminación de las partidas para la compra de libros y revistas científicas ordenada por el gobierno a las universidades nacionales; los cuestionamientos al proyecto de Ley de Cooperación Internacional que prácticamente obligaría a las ONGs venezolanas a cancelar sus programas de defensa de derechos, educación y proyectos de desarrollo social ante la imposibilidad de recibir fondos del exterior.
¿Nos unimos a esas protestas?
También hay razones para protestar frente a la política económica del gobierno de Chávez, que debería ser cuestionada activamente, denunciada, por todo aquel que se oponga a políticas fiscales regresivas y empobrecedoras, a políticas que frenan el desarrollo armónico. Sin duda, es preocupante que haya gente que aún no se entera de que efectivamente el gobierno, vía restricción de los cupos de CADIVI y participación de gran volumen en el mercado permuta ha establecido un cambio dual que termina de coartar cualquier iniciativa de producción nacional y encarecer lo que consumimos los venezolanos. Preocupa que haya gente que no sabe que hubo un alza sustancial de los impuestos, no sólo del IVA sino también del ISRL vía el ajuste de la unidad tributaria en una medida que no corresponde con la inflación. Gente que no se entera de que el gobierno no discute contratos colectivos, que penaliza a los sindicatos y que no ajusta los sueldos por inflación (ni hablar de aumentar los salarios reales). De verdad que deberíamos protestar por estas cosas.
También tendríamos que protestar contra esas leyes que conllevan el desmontaje definitivo del proceso de descentralización; contra la ley re-centralizadora, la toma de los puerto por parte del gobierno central y el desconocimiento de los gobernadores y alcaldes legítimamente electos.
Somos nosotros, los ciudadanos, quienes debemos movilizarnos a través de las organizaciones civiles y los colectivos a los cuales pertenecemos para protestar en contra de las políticas económicas que tienen tan alto costo social. Así como debemos protestar en contra del retroceso centralizador, cuando más demandamos (incluso los chavistas) participación ciudadana, liderazgo con bases locales, desarrollo guiado por las condiciones de cada región.
La idea es construir redes de aliados con ejes comunes (democracia, participación, equidad económica y social) y compromisos de lucha específicos: las ONGs movilizadas por la ley de Cooperación; los universitarios por el recorte presupuestario; los ambientalistas por los problemas de recolección y procesamiento de basura; los periodistas por la libertad de información; los investigadores y promotores del uso de las tecnologías de información para el desarrollo por el decreto Decreto 6244; las mujeres por oportunidades para el desarrollo económico y social centrado en la familia; los electores por el derecho a elegir a sus gobernantes.
- Organización, Libertad de Información, Protestas, Participación, Tercera vía | Hora: 1:04 pm Comentarios (5)








