Internet Sí es Prioritaria

April 20, 2009

¿Nosotros protestamos?

Las tensiones políticas se han agravado en las últimas dos semanas, en gran medida por la reforma a la Ley de Descentralización y la nueva Ley del Distrito Capital, que permiten concentrar mayor poder en la Presidencia de la República, desmantelando en la práctica el proceso de descentralización. Esos cambios legales constituyen un avance del hiper-presidencialismo en contra de las aspiraciones de la mayoría de los venezolanos (incluso de muchos chavistas) de transferir mayor poder a los gobiernos locales, a las comunidades y al ciudadano interesado en participar directamente en la toma de decisiones sobre los asuntos públicos.

Parece que deberíamos protestar. Por el derecho a tener gobiernos locales electos por el voto y controlados por los ciudadanos. Por la democracia. Por el derecho a participar.

El descontento aún no se traduce en protestas orgánicas. Aunque aquí y allá hay protestas puntuales, desarticuladas. Algunas pocas de tipo político partidístico. La mayoría de tipo social-laboral (casos SIDOR o Metro de Caracas) o de reinvidicación de derecho a obtener servicios públicos básicos (agua, seguridad, recolección de basura, etc). Algunas otras (poco visibles en los medios) por derechos más generales (y hasta intangibles) como el derecho a la información y al conocimiento cuyo debate gana interés con la discusión del Decreto 6244; el rechazo a la eliminación de las partidas para la compra de libros y revistas científicas ordenada por el gobierno a las universidades nacionales; los cuestionamientos al proyecto de Ley de Cooperación Internacional que prácticamente obligaría a las ONGs venezolanas a cancelar sus programas de defensa de derechos, educación y proyectos de desarrollo social ante la imposibilidad de recibir fondos del exterior.

¿Nos unimos a esas protestas?

También hay razones para protestar frente a la política económica del gobierno de Chávez, que debería ser cuestionada activamente, denunciada, por todo aquel que se oponga a políticas fiscales regresivas y empobrecedoras, a políticas que frenan el desarrollo armónico. Sin duda, es preocupante que haya gente que aún no se entera de que efectivamente el gobierno, vía restricción de los cupos de CADIVI y participación de gran volumen en el mercado permuta ha establecido un cambio dual que termina de coartar cualquier iniciativa de producción nacional y encarecer lo que consumimos los venezolanos. Preocupa que haya gente que no sabe que hubo un alza sustancial de los impuestos, no sólo del IVA sino también del ISRL vía el ajuste de la unidad tributaria en una medida que no corresponde con la inflación. Gente que no se entera de que el gobierno no discute contratos colectivos, que penaliza a los sindicatos y que no ajusta los sueldos por inflación (ni hablar de aumentar los salarios reales). De verdad que deberíamos protestar por estas cosas.

También tendríamos que protestar contra esas leyes que conllevan el desmontaje definitivo del proceso de descentralización; contra la ley re-centralizadora, la toma de los puerto por parte del gobierno central y el desconocimiento de los gobernadores y alcaldes legítimamente electos.

Somos nosotros, los ciudadanos, quienes debemos movilizarnos a través de las organizaciones civiles y los colectivos a los cuales pertenecemos para protestar en contra de las políticas económicas que tienen tan alto costo social. Así como debemos protestar en contra del retroceso centralizador, cuando más demandamos (incluso los chavistas) participación ciudadana, liderazgo con bases locales, desarrollo guiado por las condiciones de cada región.

La idea es construir redes de aliados con ejes comunes (democracia, participación, equidad económica y social) y compromisos de lucha específicos: las ONGs movilizadas por la ley de Cooperación; los universitarios por el recorte presupuestario; los ambientalistas por los problemas de recolección y procesamiento de basura; los periodistas por la libertad de información; los investigadores y promotores del uso de las tecnologías de información para el desarrollo por el decreto Decreto 6244; las mujeres por oportunidades para el desarrollo económico y social centrado en la familia; los electores por el derecho a elegir a sus gobernantes.

November 26, 2007

¿Tenemos los votos?

Tenemos mayoría en el rechazo a la reforma.

AFavor/EnContra

Podemos ganar el referéndum constitucional este domingo 2 de diciembre.

12%NO

Gana quien tenga mejor maquinaria para mover a la gente a votar.

Muevete

¿A cuántos vas a movilizar tú para que voten por el NO?

Fuente: Hinterlaces. Tracking telefónico. 20-23 Nov. 2007

March 23, 2007

Lentes para ver los consejos comunales

El país político en escala con sus distintas visiones de la organización política y la participación ciudadana es lo que me encuentro en este mundo de foros, talleres, reuniones de trabajo, asambleas, seminarios, negociaciones y presentaciones sobre los consejos comunales. Me encuentro con promotores del tercer sector, buscadores de oportunidades de negocios, políticos profesionales, académicos, dirigentes comunitarios, gente sin brújula, activistas sin causas, líderes ciudadanos, pendejos con iniciativa, oportunistas, gente del aparato, emprendedores. A veces pienso que todos somos camaleones en este microcosmos y lucimos en alguna de esas facetas dependiendo de la luz que nos esté pegando en el momento de la foto. Nada extraño en este país que se mueve nerviosamente, sin visión y sin proyecto.

En medio del ruido y la confusión, veo emerger con cierta constancia algunos perfiles de las visiones de la organización política y la participación ciudadana que están configurando el debate político en la calle (en las universidades, en las asambleas de ciudadanos, en los grupos comunitarios, en los grupos de estudio y debate político).

Siete visiones, a ver si ustedes también las reconocen como emergentes, a ver si me ayudan a identificar cuáles son dominantes, a ver si aportan otras visiones. A ver si nos entendemos un poquito mejor.

  • Consejos comunales como aparatos del chavismo

El rol político de los consejos comunales sería aglutinar a las bases del PSUV. Son vistos como órganos de control y movilización de las masas que deben apoyar el proceso revolucionario. El trabajo de organización debe realizarse bajo tutela militar. El adoctrinamiento ideológico debe ser privilegiado. Chávez es la figura de autoridad, quien marca la línea a seguir. Es el discurso del chavismo duro. Los pobres bostezan, la clase media se horroriza. Los aparachik se hablan a sí mismos.

  • Consejos comunales como grupos de choque y/o autodefensa

El rol político de los consejos comunales sería servir de vanguardia en la lucha clases. La comunidad no es el punto de referencia para la acción. El punto de referencia para la acción es Chávez, el Supremo, Todopoderoso, Dios Padre. Los focos de chavismo ideológico en los barrios compran está visión; ellos se organizan para el entrompe. En las urbanizaciones con cerca y vigilancia privada también lo compran; estamos en guerra y el consejo comunal es un espacio de autodefensa (y de ataque, aunque de eso no se hable).

  • Consejos comunales como agencias del clientelismo

El rol político de los consejos comunales es mantener la gobernabilidad y facilitar el intercambio de bienes por votos. La política es un mercado, nos compramos y nos vendemos, para mantener la estabilidad del sistema. El adeco que sigue viviendo en cada uno de nosotros encontró otra manguangua, otro a mí que me pongan dónde hay, otro cuánto hay pa’ eso. Los políticos profesionales encontraron otra forma de ganar cuotas de poder y de defender sus espacios de representación (y privilegios). Concejales, alcaldes y gobernadores revocables se anotan en esta tendencia. No estamos divididos en chavistas y opositores, mucho menos en pobres y ricos, estamos divididos en vivos y pendejos.

  • Consejos comunales como gestores de obras y servicios públicos

El rol político de los consejos comunales es transferir competencias en gestión de servicios directamente a las comunidades, sin pasar por gobiernos locales y mucho menos por gobiernos regionales. El desmontaje del proceso de descentralización y el impulso del modelo hiper-presidencialista encuentran una plataforma políticamente correcta, porque quién puede discutir qué la gente conoce sus necesidades mejor que los funcionarios públicos. A mucha gente le suena persuasivo ese discurso. Lo aplauden en el barrio que carece de todo, lo aplauden en las urbanizaciones de clase media que tienen necesidades que no son (ni pueden ser) prioridades de inversión social en este país. Nadie se interroga sobre la des-urbanización de las áreas metropolitanas como resultado de las desarticuladas gestiones de servicios de 500 feudos. Crea la necesidad urgente de proporcionar capacitación técnica a lo miembros de los consejos comunales para evitar que nos hundamos todos en una marejada de proyectos insostenibles.

  • Consejos comunales como canales de participación ciudadana en las políticas públicas

El rol político de los consejos comunales es servir de canal para que los ciudadanos tengan influencia directa en la formación de las políticas públicas a través de la elaboración de los planes de desarrollo de la comunidad y de su intervención en la formulación de los planes municipales. Adopta los valores de empoderamiento y protagonismo del ciudadano. Revigoriza el proyecto de democracia participativa. Esta tendencia no tiene promotores poderosos en el alto gobierno, pero sí en los rangos medios de algunos entes públicos, sí en algunas alcaldías atípicas. Idea poderosa entre quienes se han formado en la participación en organizaciones de la sociedad civil. Resuena entre los dirigentes de barrios y urbanizaciones con tradición de organización vecinal y comunitaria. Alimenta el consenso político que desdibuja las líneas de los territorios chavistas y de los territorios opositores, como si fuera verdad que aquí cabemos todos.

  • Consejos comunales como nodos de las redes sociales comunitarias

El rol político de los consejos comunales es proporcionar un espacio para el encuentro de nuevos actores políticos y el establecimiento de una agenda alternativa de debate público. Promueve el desarrollo de capital social a través de la articulación de los aportes de los distintos grupos que coexisten en la comunidad. Busca aprovechar instrumentalmente el potencial comunal para generar oportunidades educativas, oportunidades de producción de riqueza y fortalecimiento de la seguridad social en su sentido amplio. Fuerte resistencia entre quienes tienen una concepción partidista de la política (¿con qué se come eso?, siguen preguntando). Quienes se interesan por esta visión aún tienen que patear mucha calle para ponerla en el centro de las alternativas políticas reales.

  • Consejos comunales como estructuras de autogobierno comunitario

El rol político de los consejos comunales es fundar el poder popular que superaría la estructura clásica de los tres poderes públicos republicanos. Base de un nuevo modelo de democracia (o post-democracia) socialista que se deslinda simultáneamente de los modelos de la dictadura del proletariado y de la democracia representativa. ¿Socialismo anarquista? Esta gente habla de una nueva utopía. Esto podría ser el socialismo del siglo XXI (o ¿será el retorno del socialismo utópico?). Es el chavismo académico, culto, que no toma su parte en la burbuja de consumo y tampoco sube cerro. Pocos los escuchamos, pocos los entienden.

March 3, 2007

Para que se muevan con todos los colores

Tres propuestas para fortalecer los Consejos Comunales frente al poder central, para minimizar la desconfianza y la frustración que existe en muchas comunidades producto de previas experiencias en las cuáles fuimos invitados a organizarnos para participar y no pasó nada.

  • Eliminar la figura de las Comisiones Presidenciales del Poder Popular, que coloca el poder de decisión sobre la viabilidad de proyectos y asignación de recursos en manos de burócratas designados a dedo por Chávez.

Los evaluación de los estudios de viabilidad y la asignación de los recursos deben ser potestad de las instancias de gobierno, legislación y planificación locales (Alcaldías, Concejos Municipales y los CLPP). El poder tiene que estar más cerca de la comunidad, no más lejos.

  • Restablecer la relación directa entre Consejos Comunales y Consejos Locales de Planificación de Políticas Públicas, organismos estos que deben ser electos tal como lo preveía la Ley que los creó en el año 2000, es decir, en elecciones universales en las que participen todos los ciudadanos.

Vincular a los Consejos Comunales y a los CLPP fortalecería ambas instancias y daría más poder a las comunidades en la gestión de las políticas públicas.

  • Realizar la legalización de los Consejos Comunales mediante la inscripción de los mismos ante cualquier oficina del Registro Público.

Rechazamos la barrera de las Comisiones Presidenciales del Poder Popular, que no han sido creadas en el nivel local y que han sido sustituidas de hecho por Fundacomún (con la mejor intención creemos por aquí, pero sin autoridad jurídica para cumplir con ese procedimiento). Sobre todo, rechazo a la intervención de la Guardia Nacional en el registro de los Consejos Comunales, fenómeno de abuso de poder que ha ocurrido en varios estados (Aragua, Miranda, Guárico, por ejemplo).

Estas propuestas de reforma provienen de Radar de los Barrios, en Reste@dos las adoptamos como propias y queremos enriquecerlas con nuestra visión sobre hacia donde deben moverse los Consejos Comunales.

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February 2, 2007

¿Qué va mal con los Consejos Comunales?

Ando en esta tarea de hacerle seguimiento al proceso de organización de los Consejos Comunales. El proceso tiene un impulso enorme y el interés está aumentando. Los problemas también se hacen cada vez más evidentes.

En la zona central del país (Aragua, Carabobo, la Gran Caracas y el resto de Miranda), los problemas más comunes parecieran ser:

  • Dificultades para la elaboración del censo y para convocar a la asamblea en las zonas más divididas o más apáticas políticamente

  • Deficiencias en la formación de los propios funcionarios encargados (Alcaldías y Fundacomún) de promover los Consejos Comunales

  • Retrasos en la asignación de los recursos necesarios para llevar a cabo los proyectos elaborados por los Consejos Comunales que ya están establecidos

  • Dificultades para mancomunarse con otros Consejos Comunales y constituir el Banco Comunal para así poder crear una entidad financiera que permitiese obtener los recursos más fácilmente.

  • Falta de instalaciones y dotación de equipos y materiales de oficina para el desarrollo y la elaboración de proyectos

  • Falta de capacitación para la formulación de proyectos de acuerdo con los requerimientos técnicos gubernamentales

  • Falta de capacitación para combinar criterios técnicos y criterios sociales en las decisiones sobre la distribución de los recursos

  • Poco acceso a las diferentes instancias gubernamentales, lo que genera retrasos en la obtención de respuestas concretas para los problemas de las comunidades.

A tomar nota y a ver que soluciones se nos van ocurriendo para atacar estos problemas. Se busca gente con ideas y con ganas de trabajar. Reste@dos, en síntesis.

December 4, 2006

Los partidos de esta generación

Ya pasamos la página. La socialdemocracia tiene un nuevo partido: Un Nuevo Tiempo. Sólo que Un Nuevo Tiempo es simplemente un partido regional, no tiene militancia ni estructura nacional. Es sólo Rosales y sus maracuchos. No obstante, en conjunto con todos los micro-partidos herederos de AD, Rosales puede asumir la dirigencia de 19% del electorado. Cuestión de organizar nacionalmente a esa tendencia política, que es uno de los eslabones más fuertes en el ADN político de este país.

Primero Justicia tendría 23% del electorado para articular la opción de centro-derecha del país. COPEI, Convergencia, Proyecto Venezuela y otros micro-partidos deberían aglutinarse en torno a ese proyecto liberal-reformista que representa Primero Justicia.

¿Y la izquierda? (La izquierda no-chavista se entiende. La izquierda democrática si gustan ponerle adjetivo moderador). Apenas 3% del electorado, según los votos presidenciales de este domingo. Minoría de minoría, sin diferencias ideológicas irreconciliables, deberíamos organizarnos en un pequeño partido y de allí crecer. Contamos con el dirigente opositor de mayor credibilidad: Teodoro Petkoff, el dirigente que se resteó para impulsar estos tiempos de retorno a la política democrática.

Debemos poner a funcionar nuestra capacidad para generar propuestas estructurales para resolver los problemas de la desigualdad social y económica, la economía social y la participación ciudadana en la formulación y gestión de las políticas públicas.

Pienso que las tres tendencias de la oposición deberían asumir cada una su proyecto de país y su discurso propio, deberían consolidar sus estructuras partidistas y formar a su militancia.

Ese reconocimiento de la diversidad ideológica de la oposición no es un obstáculo para mantener una alianza en torno a la estrategia para enfrentar el proyecto autoritario de Chávez. Podemos llegarle al país asumiendo los riesgos del pluralismo, del debate político público y transparente. Fortalecer los puntos de consenso y discutir sobre las visiones alternativas que tenemos para el país.

Del otro lado, ya pueden adivinar cuál será el núcleo del Partido Único de la Revolución. El MVR se llevó 42% de los votos presidenciales. Eso es dos tercios de los votos del chavismo. Supongo que los dirigentes de Podemos y PPT no tendrán remordimientos de conciencia a la hora de aceptar plegarse a la organización de su líder único. Alguno de los restantes micro-partidos del chavismo tendrá la oportunidad de ser el eje de esa quimera que es el chavismo sin Chávez. Por supuesto, esa será una discusión del chavismo en la cual sólo seremos observadores a través de las rendijas (ya sabemos que el debate público y abierto no es el fuerte del chavismo).

La microscópica derecha no tiene partidos en Venezuela. Ni militancia, ni discurso político. Sólo existe en la paranoia conspirativa de los extremistas, chavistas y opositores. Aspiro que lo ocurrido noche del 3D calme a esa paranoica conspirativa por un buen tiempo.

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June 12, 2006

¿Cómo se ganan las elecciones?

Tres factores son críticos para poder ganar las elecciones en Venezuela:

  • El proyecto de país

Un proyecto de redistribución económica que revierta la tendencia al crecimiento de la desigualdad.

Un proyecto pragmático que esboce soluciones para problemas específicos que afectan al país en conjunto (seguridad, vivienda y urbanismo, empleo formal y calidad de la educación pública).

  • El equipo

El líder que se comprometa con una visión innovadora, que imponga su propia agenda y se arriesgue a no caerle bien a todo el mundo. Un líder sin pretensiones de mesías, con capacidad de jugar en equipo.

Vincular al líder con todos los nodos de militantes (locales y sectoriales), a través de esquemas de redes que permitan el intercambio de información en todas las direcciones y la rápida puesta en acción de las decisiones, usando una organización sectorial no piramidal.

  • La pasión ganadora

Reconfigurar los vínculos socio-afectivos de la población en torno a un nosotros capaz de ganar las elecciones y de resolver los problemas del país.

Eliminar la retórica de la impotencia y sacarse el rol de víctima. No dar espacio para el revanchismo. Enfatizar lo que podemos hacer nosotros, no lo que han hecho ellos.

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Las gorras quedaron muy bien y las franelas están muy bonitas, pero el equipo necesita más que un uniforme.

Los medios masivos no son el escenario ideal para esta campaña. Los reste@dos tienen que hablar sin mediaciones, directo con la gente, construyendo el colectivo.

Olvídense de las capta-huellas y del conteo manual. No se olviden del REP, pero tampoco se lo tomen como si allí se nos fuera la vida. No esperen por las primarias, ni le prendan velas a San Candidato Único; a Teodoro Petkoff no le hacen faltan los escoltas.

Recuerden la consigna:

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Notas previas