March 2, 2008

¿Parampampam?

Cuando explorábamos los escenarios post-elecciones presidenciales 2006 (allá en el casi lejano julio 2006) observaba que una victoria por ventaja amplia de Chávez nos llevaría a un 2007 de grandes negocios para la boliburguesía, de postergación de las demandas populares y de agudización subterránea de los conflictos internos del chavismo. También indicaba que ese 2007 de bonanza importadora y financiera podría desembocar en un inicio de 2008 caracterizado por la violencia política.

La mayoría de las tendencias políticas que avizoramos en aquel momento se cumplieron. La excepción fue que no se aprobó la reforma constitucional bolivariana como temíamos ocurriría. El gobierno fracasó en la reforma constitucional debido a su miopía con respecto al reordenamiento de las fuerzas políticas reales, provocadas por la participación ciudadana. El chavismo sin Chávez siguió de bajo perfil pero creciente (y creciente en dos vertientes opuestas). El resto es historia: el descontento militar fue explícito con el “pronunciamiento de Baduel”; la simbiosis gobierno-boliburguesía generó cuestionamientos y descontento en chavismo militante pro-socialismo; el Partido único o unido no pudo constituirse verdaderamente (todavía lo tienen en incubadora); y las críticas al chavismo han venido creciendo en las instancias de participación popular (a pesar de la estrategia de los realazos, o quizás debido a eso mismo).

Comenzamos 2008 con niples, cajas sonoras, represión preventiva y amenazas de parampampam. Simples advertencias, por ahora. Nada más intimidante que la guerra de baja intensidad a la cual hemos sido sometidos los opositores de a pie durante los últimos años. No pasa de amagos porque la “vanguardia” de los barrios caraqueños aún considera a Chávez un aliado táctico en el “proceso revolucionario”. Y quizás también por precaución de no forzar la barra frente a un gobierno que cuenta con una fuerza militar (o cuasi-paramilitar) desproporcionada frente a la capacidad popular para la violencia política.

(Al menos así lo vemos desde la acera de enfrente). En Aporrea, encontramos algunos indicios más de cómo lo ven los miembros de esas vanguardias revolucionarias:

Para que no digan que somos unilaterales, también una visión desde la perspectiva opositora:

No obstante, la cautela de estas vanguardias no nos puede llevar a descartar del todo la posibilidad de que se arme el parampampam (me gusta como suena la palabrita, tengo que confesarlo; aunque no me guste la sangre y el desorden que presagia).

Puede armarse por el rebose del descontento popular. Crece el descontento por el desabastecimiento y la carestía, la impunidad de los delincuentes a pie y en el gobierno, la represión policial contra los pobres, la carencia de viviendas, etc. Del descontento puede generarse un estallido social sin conducción política. No todavía. No mientras haya goteo del crecimiento económico, no mientras no entremos en una fase de estanflación. O mientras no ocurra un disparador emocional que rompa la compuerta. Por ahora, la frustración se drena con cerveza y reggaeton.

Hay otra posibilidad de parampampam. La de los pescadores en río revuelto. La que pueden propiciar aquellos a quienes no les importa quien ponga la sangre siempre que ellos recojan los dólares. Frente a esa posibilidad tenemos que estar alerta. Nos puede torcer la vía.

El mejor dique de contención para el parampampam pudiese ser la participación democrática. Seguimos en esa apuesta.

July 18, 2007

Para que los chamos se vistan de zamuritos

No hay mayor satisfacción para una familia del pueblo que lograr ver a nuestros muchachos y muchachas, vestidos de zamuritos recibiendo aquí su pergamino. Ese es nuestro sueño, nuestra lucha.

Willian Requejo Orobio, dirigente comunitario del Barrio Fedérico Quiroz, Catia / Coordinador de Formación del Radar de los Barrios.

Lo oí este mediodía en el Aula Magna de la UCV. Uno sabe que eso es verdad. Son pocos los padres que no sueñan con ver a sus hijos graduarse en la universidad. (Sueño frustrado para todos los chamos que nunca culminan el séptimo grado. Sueño difícil de alcanzar para todos los chamos que no aprendieron matemáticas ni aprendieron a leer de verdad antes de terminar el noveno grado.)

Willian Requejo Orobio fue el orador que más impactó a la audiencia en el Aula Magna. El único que dijo algo que no habríamos podido decir antes de asistir al Foro Inter-universitario por la Autonomía. Tras varios discursos para nosotros mismos (algunos bien argumentados, algunos emocionantes, no lo niego), apareció el discurso que conecta a la universidad con la calle. Y ese discurso vino de la calle, no de nuestros profesores, ni de nuestros estudiantes, mucho menos de los gremialistas que pusieron la nota discordante.

Willian Requejo Orobio estuvo en el Aula Magna para decirnos que la idea de la universidad autónoma y democrática no es una idea elitista, que hay gente en los barrios que sí sabe con qué se come eso. Y de eso quieren comer.

La lucha por la autonomía es igualmente nuestra lucha: Cuando en el cerro nos empeñamos en que los consejos comunales no sean comparsas del socialismo del siglo XXI o trincheras para hacerle oposición al gobierno, sino lo que deben ser: instrumentos para construir una mejor calidad de la vida para la comunidad, estamos luchando precisamente por la autonomía de la organización comunitaria. Cuando en el barrio exigimos respeto para nuestras asociaciones de vecinos, nuestros clubes juveniles, nuestras mesas técnicas, estamos luchando justamente por la autonomía del movimiento popular frente al Estado y los partidos.

June 23, 2007

Para leer las protestas estudiantiles

1) El discurso de los manifestantes trascendió el tema de la concesión del canal 2 para centrarse en los temas de la libertad, los derechos humanos y la democracia.

2) Las protestas estudiantiles han tendido a la ruptura del esquema de polarización.

3) La transgresión del Estado de derecho y la intolerancia política del gobierno, conjuntamente con su ineficiencia, están minando sus bases políticas y debilitando su representatividad, lo que pudiese abrir un espacio para el surgimiento de movimientos populares que canalicen el malestar de la población.

En esta línea van los planteamientos de Margarita López Maya en Protesta callejera y estudiantil: continuidad y novedad, un artículo que aporta elementos interesantes para orientar el debate sobre el significado de las protestas estudiantiles en esta coyuntura política:

(…)

“Las primeras protestas se centraron exclusivamente contra la medida gubernamental de no renovar la concesión al canal 2, pero poco a poco las consignas se han ido reelaborando hacia la libertad de expresión, contra la represión y por los derechos humanos, por la libertad a secas, y en la marcha universitaria del martes 6 de junio, por la libertad, la democracia y la autonomía universitaria.”

(…)

“Sería un error, sin embargo, desestimar este embrión de revuelta estudiantil y popular como si se tratara de una confrontación de chavistas y antichavistas al estilo de 2002-2004. Las primeras declaraciones gubernamentales parecieron dirigirse en esa dirección. El malestar que existe y que esta protesta expresa trasciende la polarización política convencional anterior”.

(…)

“La radicalización discursiva y la intolerancia que aplica el Gobierno desde diciembre están reduciendo sus bases políticas, y el recurso del peligro imperialista para mantener unificados a quienes hasta ahora han compartido el proyecto bolivariano se va debilitando al sopesarlo algunos con las transgresiones al Estado de derecho por parte del gobierno, su ineficiencia, corrupción e intolerancia ante cualquier diferencia, además del desatendido problema de la inseguridad y los continuos brotes de desabastecimiento. Este embrión pudiera crecer, pues si algo caracteriza al movimiento estudiantil es su potencialidad de canalizar el malestar popular en tiempos de debilidad de la representación política.”

June 3, 2007

Resistencia

Esta no es la batalla final. No vamos a enfrentarnos a la policía para llegar por la fuerza al centro. No lo vamos a hacer porque no tenemos nada que ofrecer si nos caemos a coñazos y les ganamos ahora. Esto es una carrera de resistencia. Nosotros vamos a resistir y ellos no nos van a poder caer a plomo que es lo que quisieran hacer.

Palabra más o menos, ese era el argumento que el muchacho de cabello largo, grueso y negro intenso, megáfono en mano, repetía a los grupitos que insistían: “Nosotros somos más que los policías, vamos pa´lante”. Y los grupitos de listos-para-la-pelea, aceptaban la razón.

Esa fue la dinámica que mantuvo pacífica la concentración en Montalbán, el viernes en la tarde.

Eso es un signo de madurez política.

Más madurez política que la exhibida por los chavistas que etiquetan a los estudiantes que protestan como sifrinos sin ideología o agentes del imperialismo.

Infinitamente más madurez política que la poseída por los opositores que cacerolean y sueñan que van a tumbar a Chávez antes de que se dé el pitazo inicial de la Copa América.

Este es un movimiento de resistencia al autoritarismo. Esto es ganas de construir un espacio político.

December 15, 2005

Protagonismo popular

Han estado allí por mucho tiempo. Llegaron antes que el chavismo, antes que Primero Justicia. Estaban allí cuando AD dejó de ser el “partido del pueblo”. Ellos viven allí.

Son los grupos comunitarios que le dieron nacimiento a la idea de la “democracia participativa y protagónica”. Los cubrió el silencio de los medios, las presiones del poder, la polarización extrema. No se rinden. Ellos son los reste@dos.

Consorcio Catuche

Consorcio Aguachina

Grupos comunitarios de La Urbina

Grupos comunitarios de Petare

Grupos comunitarios de La Vega

Asociaciones de Vecinos de La Guaira

November 14, 2005

A movernos

Hablamos de romper el círculo de la exclusión política. Contruir ciudadanía y participar en la vida pública mediante redes de grupos comprometidos con el desarrollo social.

Podríamos explorar alianzas sectoriales y/o locales en torno a un asunto o problema que tenga efectos positivos para el desarrollo social a mediano plazo y en el cual haya claras posibilidades de intervención vía políticas públicas. En la red o alianza podrían participar diversas organizaciones o grupos informales que tengan interés en solucionar un problema o promover una iniciativa. Conjuntamente, pudieran elaborar una agenda de prioridades y delinear directrices para una estrategia o una política que ayude a alcanzar las metas establecidas.

Mientras más grupos de base participen en el proceso, la propuesta y el movimiento tendrían mayor legitimidad. Horizontalidad, pluralismo y transparencia tendrían que ser normas para el funcionamiento. Cero cúpulas, sectarismo y maniobras por debajo de cuerda. En la etapa de definición de prioridades sería conveniente mantenerse independientes de partidos políticos, organizaciones electorales y de los distintos niveles de gobierno. Muchas organizaciones tienen tiempo moviéndose en esta línea de trabajo.

Falta darle mayor visibilidad y contagiar a más gente. Los eventos preparatorios para el Foro Social Mundial pueden ser un espacio para darle impulso a este movimiento. (Las inscripciones cierran mañana, pero igual se podrá entrar en paralelo, si de verdad “otro mundo es posible”).

Lo que no hemos hecho es vincular este trabajo de generación de propuestas de políticas públicas con grupos electorales y dirigentes políticos que tengan opción de poder. Quizá haya temor a la deslegitimación que puede traerle a los movimientos sociales vínculos con una dirigencia política bajo sospecha de corrupción. Pero, parece que no nos queda más remedio que dejar el claustro de santidad. Hay que restearse. O resignarnos a la política del chaleco antibalas, la difamación y el abuso judicial. Nos arriesgamos o nos rendimos.

Una vez que se tengan propuestas claramente formuladas, la red del movimiento social debería identificar a uno o varios dirigentes que se encargaría de introducir en el debate político el tema y las propuestas de políticas públicas. El dirigente político no tiene que ser necesariamente alguien formado dentro del movimiento social, puede ser un político profesional que se comprometa a usar el tema como punto central de su oferta de campaña, porque reconoce el valor de la propuesta y también porque el movimiento le aportará respaldo electoral o respaldo a su gestión, en el caso de funcionarios que ya han sido electos.

Por supuesto, hay que ser cuidadoso en mantener el proceso transparente. La comunidad, los votantes y las organizaciones que respalden al dirigente deben tener claro que existe un compromiso de promover determinadas políticas públicas.

Poner a funcionar en la práctica los Consejos Locales de Planificación Pública y los mecanismos de contraloría social es una alternativa. Sabemos que más de un dirigente y varias organizaciones se han estrellado tratando de pasar del papel a la práctica estas vías de participación política ciudadana. No hay que rendirse. Hay que restearse. Retomar esos espacios. No olvidar los principios: horizontalidad, pluralismo y transparencia. No se le pueden regalar los CLPPs a la cúpula del chavismo ni a ningún grupo en particular; le pertenece a los ciudadanos, en los CLPPs “cabemos todos”.

October 25, 2005

Vamos a organizarnos

Fundar un partido piramidal no parece viable en la coyuntura política actual. Los sindicatos y los gremios tienen un rol reducido en la vida política debido a que durante años sólo se han movilizado para reclamar su “bolo alimentario” y su “cajita feliz”.

Parece que es la hora de la organización política a través de redes y alianzas con grupos que representen los intereses de los excluidos del sistema, los “sin techo”, los buhoneros, los de la calle.

Las organizaciones comunitarias, de desarrollo social, no gubernamentales o civiles, pueden asumir la función de intermediarias entre el liderazgo político y las comunidades. Pero no veo que ningún movimiento político en Venezuela (de izquierda, de derecha, de centro, o el mismo chavismo) haya logrado una articulación eficiente con las ONGs de base, como en su momento tuvo el PT con las organizaciones de los Sin Tierra o el MAS boliviano con las organizaciones de los cocaleros. Por supuesto, habría que considerar que ninguna ONG de base venezolana tiene las dimensiones y la capacidad de movilización de los Sin Tierra o de las organizaciones bolivianas campesinas e indigenistas.

Enfrentamos estos retos:

  • Apoyar el crecimiento de los movimientos comunitarios, sobre todo en las ciudades, pero sin descuidar las poblaciones campesinas y mineras.

  • Establecer mecanismos de articulación entre los movimientos comunitarios y el liderazgo político para la elaboración de un proyecto político progresista.

  • Movilizar electoralmente a los activistas y participantes de esos movimientos comunitarios.

  • Incorporar a los movimientos sociales al proceso de formación de políticas públicas.