February 22, 2008

Estrategia electoral rojita: billete + propaganda

La estrategia electoral chavista parece apoyarse en dos componentes:

  • la transferencia financiera a los consejos comunales

  • el activismo de los militantes del PSUV

En el papel, inicialmente, la estrategia diseñada por las salas situacionales gubernamentales podría parecer razonable. Dinero + propaganda ideológica deberían ser buenos motivadores para captar votos en las elecciones regionales y locales.

El inconveniente es que los análisis de estas rojitas salas situacionales parecen omitir un punto importante para el desarrollo de escenarios y estrategias: se les olvidó considerar la realidad política del país (y quizás también la económica).

Los problemas de flujo de caja de PDVSA conspiran contra el logro de la meta de transferir directamente a los Consejos Comunales la suma de 4 millardos de Bs. escuálidos.

Pero pongamos que le ganamos al imperio y los gerentes rojitos de PDVSA descubren cómo administrar eficientemente la renta (y no se lo roban todo). Y se vuelve a abrir el chorro de dinero, que ahorita apenas gotea. ¿Tendrá esa transferencia de dinero el efecto deseado?

Lo que el gobierno pretende comprar con esos 4 millardos de Bs. escuálidos es: liderazgos comunitarios, capacidad de movilización popular y votos para cumplir el objetivo de aumentar el número de alcaldías rojitas y mantener todas las gobernaciones oficialistas. ¿Están en venta esos liderazgos comunitarios y esa capacidad de movilización popular? NO. Prometieron 9 millardos de Bs. escuálidos si se aprobaba la reforma constitucional y la respuesta fue NO. Con 5 millardos de Bs. MENOS la respuesta va a volver a ser NO.

Ni hablar de la desconexión que hay entre los consejos comunales y sus líderes por un lado y por el otro lado los gobernadores y alcaldes rojitos que aspiran a repetir o a dejarle la herencia a sus delfines políticos (testaferros) y a sus familiares (hijos, hermanos, cónyuges y hasta la madre de un alcalde aspiran a ponerse al frente de los negocios familiares, es decir de sus respectivas alcaldías y gobernaciones).

La otra innovadora estrategia propuesta por las salas situacionales gubernamentales es que sean los militantes del PSUV quienes se dediquen a hacer campaña y a conseguir votos para los candidatos oficialistas. No soy irónica cuando califico esa estrategia como innovadora. Aunque ese solía ser el rol de los militantes de los partidos políticos, no ha sido esa la vía preferida por el chavismo para captar votos. Hasta ahora los votos se levantaban por la vía de las alocuciones del caudillo, líder único, Hugo Rafael. (Hay que reconocerle el mérito a los analistas de las salas situacionales gubernamentales de estar admitiendo que el portaviones tiene problemas para mantenerse a flote con tanta ineptitud. La mano que alza Chávez ya no proclama al ganador).

El problema aquí es que parte de la premisa de que los militantes del PSUV son laboriosos obreros dispuestos a trabajar 24x7 para levantar votos, como los adecos de antes. ¿Lo son? No sabemos. Para la reforma constitucional como que ni lo intentaron. Por ahora, lo que se ve es una desconexión total entre esos aspirantes a militantes y las masas populares que solían votar por Chávez y la última vez no lo hicieron.

La otra cosa que los informes de las salas situacionales gubernamentales no consideran (esa es una limitación del analista político con miedo de perder sus sustanciosos honorarios) es la guerra entre los capos. ¿Cuál puede ser el efecto electoral de esa guerra entre el capo Diosdado y el capo Ramírez?

En síntesis: los analistas electorales rojitos parecen estar meando fuera del perol.

Bueno, faltan casi 9 meses. Quizás el chavismo alinee su estrategia electoral con la realidad de aquí a noviembre. O cambie la realidad política del país, que sigue siendo muy dinámica. Por ahora, las proyecciones hablan de 7 a 15 gobernaciones para la oposición, de 100 a 200 alcaldías que no serán rojitas.

March 23, 2007

Lentes para ver los consejos comunales

El país político en escala con sus distintas visiones de la organización política y la participación ciudadana es lo que me encuentro en este mundo de foros, talleres, reuniones de trabajo, asambleas, seminarios, negociaciones y presentaciones sobre los consejos comunales. Me encuentro con promotores del tercer sector, buscadores de oportunidades de negocios, políticos profesionales, académicos, dirigentes comunitarios, gente sin brújula, activistas sin causas, líderes ciudadanos, pendejos con iniciativa, oportunistas, gente del aparato, emprendedores. A veces pienso que todos somos camaleones en este microcosmos y lucimos en alguna de esas facetas dependiendo de la luz que nos esté pegando en el momento de la foto. Nada extraño en este país que se mueve nerviosamente, sin visión y sin proyecto.

En medio del ruido y la confusión, veo emerger con cierta constancia algunos perfiles de las visiones de la organización política y la participación ciudadana que están configurando el debate político en la calle (en las universidades, en las asambleas de ciudadanos, en los grupos comunitarios, en los grupos de estudio y debate político).

Siete visiones, a ver si ustedes también las reconocen como emergentes, a ver si me ayudan a identificar cuáles son dominantes, a ver si aportan otras visiones. A ver si nos entendemos un poquito mejor.

  • Consejos comunales como aparatos del chavismo

El rol político de los consejos comunales sería aglutinar a las bases del PSUV. Son vistos como órganos de control y movilización de las masas que deben apoyar el proceso revolucionario. El trabajo de organización debe realizarse bajo tutela militar. El adoctrinamiento ideológico debe ser privilegiado. Chávez es la figura de autoridad, quien marca la línea a seguir. Es el discurso del chavismo duro. Los pobres bostezan, la clase media se horroriza. Los aparachik se hablan a sí mismos.

  • Consejos comunales como grupos de choque y/o autodefensa

El rol político de los consejos comunales sería servir de vanguardia en la lucha clases. La comunidad no es el punto de referencia para la acción. El punto de referencia para la acción es Chávez, el Supremo, Todopoderoso, Dios Padre. Los focos de chavismo ideológico en los barrios compran está visión; ellos se organizan para el entrompe. En las urbanizaciones con cerca y vigilancia privada también lo compran; estamos en guerra y el consejo comunal es un espacio de autodefensa (y de ataque, aunque de eso no se hable).

  • Consejos comunales como agencias del clientelismo

El rol político de los consejos comunales es mantener la gobernabilidad y facilitar el intercambio de bienes por votos. La política es un mercado, nos compramos y nos vendemos, para mantener la estabilidad del sistema. El adeco que sigue viviendo en cada uno de nosotros encontró otra manguangua, otro a mí que me pongan dónde hay, otro cuánto hay pa’ eso. Los políticos profesionales encontraron otra forma de ganar cuotas de poder y de defender sus espacios de representación (y privilegios). Concejales, alcaldes y gobernadores revocables se anotan en esta tendencia. No estamos divididos en chavistas y opositores, mucho menos en pobres y ricos, estamos divididos en vivos y pendejos.

  • Consejos comunales como gestores de obras y servicios públicos

El rol político de los consejos comunales es transferir competencias en gestión de servicios directamente a las comunidades, sin pasar por gobiernos locales y mucho menos por gobiernos regionales. El desmontaje del proceso de descentralización y el impulso del modelo hiper-presidencialista encuentran una plataforma políticamente correcta, porque quién puede discutir qué la gente conoce sus necesidades mejor que los funcionarios públicos. A mucha gente le suena persuasivo ese discurso. Lo aplauden en el barrio que carece de todo, lo aplauden en las urbanizaciones de clase media que tienen necesidades que no son (ni pueden ser) prioridades de inversión social en este país. Nadie se interroga sobre la des-urbanización de las áreas metropolitanas como resultado de las desarticuladas gestiones de servicios de 500 feudos. Crea la necesidad urgente de proporcionar capacitación técnica a lo miembros de los consejos comunales para evitar que nos hundamos todos en una marejada de proyectos insostenibles.

  • Consejos comunales como canales de participación ciudadana en las políticas públicas

El rol político de los consejos comunales es servir de canal para que los ciudadanos tengan influencia directa en la formación de las políticas públicas a través de la elaboración de los planes de desarrollo de la comunidad y de su intervención en la formulación de los planes municipales. Adopta los valores de empoderamiento y protagonismo del ciudadano. Revigoriza el proyecto de democracia participativa. Esta tendencia no tiene promotores poderosos en el alto gobierno, pero sí en los rangos medios de algunos entes públicos, sí en algunas alcaldías atípicas. Idea poderosa entre quienes se han formado en la participación en organizaciones de la sociedad civil. Resuena entre los dirigentes de barrios y urbanizaciones con tradición de organización vecinal y comunitaria. Alimenta el consenso político que desdibuja las líneas de los territorios chavistas y de los territorios opositores, como si fuera verdad que aquí cabemos todos.

  • Consejos comunales como nodos de las redes sociales comunitarias

El rol político de los consejos comunales es proporcionar un espacio para el encuentro de nuevos actores políticos y el establecimiento de una agenda alternativa de debate público. Promueve el desarrollo de capital social a través de la articulación de los aportes de los distintos grupos que coexisten en la comunidad. Busca aprovechar instrumentalmente el potencial comunal para generar oportunidades educativas, oportunidades de producción de riqueza y fortalecimiento de la seguridad social en su sentido amplio. Fuerte resistencia entre quienes tienen una concepción partidista de la política (¿con qué se come eso?, siguen preguntando). Quienes se interesan por esta visión aún tienen que patear mucha calle para ponerla en el centro de las alternativas políticas reales.

  • Consejos comunales como estructuras de autogobierno comunitario

El rol político de los consejos comunales es fundar el poder popular que superaría la estructura clásica de los tres poderes públicos republicanos. Base de un nuevo modelo de democracia (o post-democracia) socialista que se deslinda simultáneamente de los modelos de la dictadura del proletariado y de la democracia representativa. ¿Socialismo anarquista? Esta gente habla de una nueva utopía. Esto podría ser el socialismo del siglo XXI (o ¿será el retorno del socialismo utópico?). Es el chavismo académico, culto, que no toma su parte en la burbuja de consumo y tampoco sube cerro. Pocos los escuchamos, pocos los entienden.

March 3, 2007

Para que se muevan con todos los colores

Tres propuestas para fortalecer los Consejos Comunales frente al poder central, para minimizar la desconfianza y la frustración que existe en muchas comunidades producto de previas experiencias en las cuáles fuimos invitados a organizarnos para participar y no pasó nada.

  • Eliminar la figura de las Comisiones Presidenciales del Poder Popular, que coloca el poder de decisión sobre la viabilidad de proyectos y asignación de recursos en manos de burócratas designados a dedo por Chávez.

Los evaluación de los estudios de viabilidad y la asignación de los recursos deben ser potestad de las instancias de gobierno, legislación y planificación locales (Alcaldías, Concejos Municipales y los CLPP). El poder tiene que estar más cerca de la comunidad, no más lejos.

  • Restablecer la relación directa entre Consejos Comunales y Consejos Locales de Planificación de Políticas Públicas, organismos estos que deben ser electos tal como lo preveía la Ley que los creó en el año 2000, es decir, en elecciones universales en las que participen todos los ciudadanos.

Vincular a los Consejos Comunales y a los CLPP fortalecería ambas instancias y daría más poder a las comunidades en la gestión de las políticas públicas.

  • Realizar la legalización de los Consejos Comunales mediante la inscripción de los mismos ante cualquier oficina del Registro Público.

Rechazamos la barrera de las Comisiones Presidenciales del Poder Popular, que no han sido creadas en el nivel local y que han sido sustituidas de hecho por Fundacomún (con la mejor intención creemos por aquí, pero sin autoridad jurídica para cumplir con ese procedimiento). Sobre todo, rechazo a la intervención de la Guardia Nacional en el registro de los Consejos Comunales, fenómeno de abuso de poder que ha ocurrido en varios estados (Aragua, Miranda, Guárico, por ejemplo).

Estas propuestas de reforma provienen de Radar de los Barrios, en Reste@dos las adoptamos como propias y queremos enriquecerlas con nuestra visión sobre hacia donde deben moverse los Consejos Comunales.

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February 2, 2007

¿Qué va mal con los Consejos Comunales?

Ando en esta tarea de hacerle seguimiento al proceso de organización de los Consejos Comunales. El proceso tiene un impulso enorme y el interés está aumentando. Los problemas también se hacen cada vez más evidentes.

En la zona central del país (Aragua, Carabobo, la Gran Caracas y el resto de Miranda), los problemas más comunes parecieran ser:

  • Dificultades para la elaboración del censo y para convocar a la asamblea en las zonas más divididas o más apáticas políticamente

  • Deficiencias en la formación de los propios funcionarios encargados (Alcaldías y Fundacomún) de promover los Consejos Comunales

  • Retrasos en la asignación de los recursos necesarios para llevar a cabo los proyectos elaborados por los Consejos Comunales que ya están establecidos

  • Dificultades para mancomunarse con otros Consejos Comunales y constituir el Banco Comunal para así poder crear una entidad financiera que permitiese obtener los recursos más fácilmente.

  • Falta de instalaciones y dotación de equipos y materiales de oficina para el desarrollo y la elaboración de proyectos

  • Falta de capacitación para la formulación de proyectos de acuerdo con los requerimientos técnicos gubernamentales

  • Falta de capacitación para combinar criterios técnicos y criterios sociales en las decisiones sobre la distribución de los recursos

  • Poco acceso a las diferentes instancias gubernamentales, lo que genera retrasos en la obtención de respuestas concretas para los problemas de las comunidades.

A tomar nota y a ver que soluciones se nos van ocurriendo para atacar estos problemas. Se busca gente con ideas y con ganas de trabajar. Reste@dos, en síntesis.

January 23, 2007

Sin el frenesí del ruido de fondo

¿Vieron como se manifestó el espíritu del 23 de Enero? No creo que lo hayan visto. Yo no lo vi por ninguna parte. Lo que si se asoma por allí es el espíritu de los buhoneros, que toman las calles para protestar más o menos como hasta hace unos días las tomaban para vender.

Del resto, la apatía con respecto al entorno político parece haber vuelto a apoderarse de la gente. Lo que se oye es mucho ruido de fondo. Mucha gente ocupada en establecer su posición con respecto a la no renovación de la concesión de RCTV o la estatización de la CANTV. Otros preocupados por la devaluación del cambio real (Bs. 4.200 por $, al momento de escribir esta nota) y por los efectos inflacionarios del aumento del precio de la gasolina. Debates que suenan inflados, impostados. No es que esos temas no tengan impacto real en la vida de la gente de este país, es que sólo se oyen variaciones de posiciones prefabricadas, predecibles. No hay pasión. Ni hay crítica racional.

Hay un tema en la agenda pública que no ha alcanzado ese frenesí mediático, sin embargo es el único que me despierta pasión, el único sobre el cual me provoca discutir. Es el tema del establecimiento de los Consejos Comunales (con todas sus implicaciones para el ordenamiento del territorio y para la participación ciudadana en las políticas públicas). Este es el proceso político más importante que está viviendo el país. El proceso que es necesario debatir.

Para que el debate nazca bien informado, les dejo dos enlaces valiosos:

Para que nos vayamos informando. Y para ver si nos animamos a meternos en ese proceso. Ahí, en caliente, se juega la apuesta entre mayor participación democrática en las políticas públicas o colectivización totalitaria (y todo el espectro ni-ni). Los Consejos Comunales no tienen por qué ser cotos del chavismo; por los lados de Baruta lo entendieron bien. A ver si sumamos gente que lo entienda.

January 14, 2007

“Con Chávez… un solo gobierno”

En ese territorio federal concentraríamos el esfuerzo político, económico y social para ir transitando el camino hacia una ciudad comunal, donde no hagan falta juntas parroquiales, alcaldías ni concejos municipales, sino el poder comunal.

Hugo Chávez, ante la Asamblea Nacional

Así, sencillamente, es posible que para el 2008, ya no haga falta elegir alcaldes, mucho menos miembros de Juntas Parroquiales. Es posible que nos quitemos de encima esa tarea que nadie quiere asumir de promover los revocatorios para los muchos gobernantes locales ineficientes que plagan el país. Es posible que pronto se haga realidad esa máxima jalabola que tanto Gobernador y tanto Alcalde mediocre coloca en vallas pagadas con el dinero de nuestras ciudades: “Con Chávez… un solo gobierno”. Sí, el gobierno de Chávez.

Chávez se ocupará de la recolección de basura, de la asignación de puestos a los buhoneros, de supervisar a los maestros municipales, de vigilar los prostíbulos y controlar los bingos, de las cloacas y del suministro de gas en cada “territorio federal” o “ciudad socialista” de este país.

Los Consejos Comunales amarrados a las decisiones centralizadas en Miraflores. La participación comunitaria en el diseño, ejecución y contraloría de las políticas públicas abortada en la raíz, antes de que usted haya tenido tiempo de asistir a la primera reunión que se convocaba en su comunidad. Al menos esa pareciera ser la intención. Cuestión de romper el cepo. Cuestión de meterse en esos recién nacidos Consejos Comunales, cuestión de enlazarlos con las dinámicas políticas y económicas locales. Sacárselos de las manos al todopoderoso de Miraflores.

Esa es la nueva agenda. Lo demás es el ruido del chavismo con Chávez, de la consolidación del hiper-presidencialismo que sabíamos inevitable de ganar Chávez el 3D.