¿Parampampam?
Cuando explorábamos los escenarios post-elecciones presidenciales 2006 (allá en el casi lejano julio 2006) observaba que una victoria por ventaja amplia de Chávez nos llevaría a un 2007 de grandes negocios para la boliburguesía, de postergación de las demandas populares y de agudización subterránea de los conflictos internos del chavismo. También indicaba que ese 2007 de bonanza importadora y financiera podría desembocar en un inicio de 2008 caracterizado por la violencia política.
La mayoría de las tendencias políticas que avizoramos en aquel momento se cumplieron. La excepción fue que no se aprobó la reforma constitucional bolivariana como temíamos ocurriría. El gobierno fracasó en la reforma constitucional debido a su miopía con respecto al reordenamiento de las fuerzas políticas reales, provocadas por la participación ciudadana. El chavismo sin Chávez siguió de bajo perfil pero creciente (y creciente en dos vertientes opuestas). El resto es historia: el descontento militar fue explícito con el “pronunciamiento de Baduel”; la simbiosis gobierno-boliburguesía generó cuestionamientos y descontento en chavismo militante pro-socialismo; el Partido único o unido no pudo constituirse verdaderamente (todavía lo tienen en incubadora); y las críticas al chavismo han venido creciendo en las instancias de participación popular (a pesar de la estrategia de los realazos, o quizás debido a eso mismo).
Comenzamos 2008 con niples, cajas sonoras, represión preventiva y amenazas de parampampam. Simples advertencias, por ahora. Nada más intimidante que la guerra de baja intensidad a la cual hemos sido sometidos los opositores de a pie durante los últimos años. No pasa de amagos porque la “vanguardia” de los barrios caraqueños aún considera a Chávez un aliado táctico en el “proceso revolucionario”. Y quizás también por precaución de no forzar la barra frente a un gobierno que cuenta con una fuerza militar (o cuasi-paramilitar) desproporcionada frente a la capacidad popular para la violencia política.
(Al menos así lo vemos desde la acera de enfrente). En Aporrea, encontramos algunos indicios más de cómo lo ven los miembros de esas vanguardias revolucionarias:
Roland Denis: La crisis del chavismo y el 27F
Marcelo Colussi: ¿Para dónde va la Revolución Bolivariana?
Javier Biardeau: PSUV: ¿Peligrosa deriva hacia la Derecha?
Para que no digan que somos unilaterales, también una visión desde la perspectiva opositora:
- Arturo Peraza: Guarimba en el Gobierno
No obstante, la cautela de estas vanguardias no nos puede llevar a descartar del todo la posibilidad de que se arme el parampampam (me gusta como suena la palabrita, tengo que confesarlo; aunque no me guste la sangre y el desorden que presagia).
Puede armarse por el rebose del descontento popular. Crece el descontento por el desabastecimiento y la carestía, la impunidad de los delincuentes a pie y en el gobierno, la represión policial contra los pobres, la carencia de viviendas, etc. Del descontento puede generarse un estallido social sin conducción política. No todavía. No mientras haya goteo del crecimiento económico, no mientras no entremos en una fase de estanflación. O mientras no ocurra un disparador emocional que rompa la compuerta. Por ahora, la frustración se drena con cerveza y reggaeton.
Hay otra posibilidad de parampampam. La de los pescadores en río revuelto. La que pueden propiciar aquellos a quienes no les importa quien ponga la sangre siempre que ellos recojan los dólares. Frente a esa posibilidad tenemos que estar alerta. Nos puede torcer la vía.
El mejor dique de contención para el parampampam pudiese ser la participación democrática. Seguimos en esa apuesta.
- Debates, Movimientos sociales, Protestas | Hora: 4:12 pm






De acuerdo en que la estanflación es la principal contención. El goteo. Aunque podría haber algunas sorpresas, aun en ese escenario.
El escenario más interesante es que los agentes políticos medios y bajos juegen a tener el mejor gobierno posible, el más incluyente. Una razón podría ser porque-si, la otra que es la mejor manera de sobrevivir politicamente. Eso tendrá interpretaciones diferentes en cada caso. Cuento con ello. Pero aún así permitiría estar en mejor situación de convertir la crisis en oportunidad.
Comentario de hlp — March 2, 2008 @ 5:21 pm