¿No necesitamos una política cultural?
Necesitamos:
Libertad de creación
Libertad académica
Libertad de asociación
Libertad de información
Completamente, de acuerdo.
¿No necesitamos una política cultural? Disentimos
Necesitamos una visión descentralizada y emprendedora de las políticas culturales.
Con respecto a esa área de la cultura, que corresponde a las actividades artísticas, quizás (sólo quizás) necesitemos un organismo rector en el área cultural, misión que puede cumplir un ente autónomo como, al menos jurídicamente, era el CONAC. En todo caso, ese organismo rector tendría que dedicarse a documentar las actividades y procesos culturales que se desarrollan en el país, a la investigación sobre problemas del sector cultura y el diseño de políticas públicas para el sector. Tareas que debería ejecutar trabajando conjuntamente con las facultades de humanidades de las universidades nacionales. No debería dedicarse a la gestión de proyectos culturales.
La gestión del sector cultura debe estar en manos de:
empresarios privados que inviertan en las industrias culturales en procura de una tasa de retorno positiva como en cualquier negocio;
colectivos de creadores organizados en asociaciones civiles, fundaciones y cooperativas (verdaderamente autónomas, y aunque debería ser obvio, hay que recalcarlo);
gobiernos locales que proporcionen servicios culturales de acuerdo con las necesidades de los ciudadanos en sus municipios.
Sería necesario modificar el esquema de financiamiento. El esquema clientelar de los subsidios tendría que ser abolido. El rol del Estado debería ser proporcionar incentivos fiscales para que haya inversión privada en empresas culturales (productoras cinematográficas, editoriales, productoras discográficas, salas de exhibición de espectáculos teatrales y musicales, galerías, etc.). Al gobierno le correspondería financiar proyectos de gran impacto social como las bibliotecas públicas o la red nacional de orquestas juveniles o de escasa rentabilidad (en nuestro contexto) como los museos. Pero, habría que erradicar la piñata de las bolsas de trabajos y otros bozales de arepa similares que en nada contribuyen al fomento de la creación artística. Los poetas van a seguir escribiendo poemas, aunque les corten el teléfono. Lo que necesitan los poetas es editoriales que publiquen y comercialicen sus obras. ¿Por qué en lugar de andar acuchillándose los unos a los otros para quedarse con alguna subvención, los poetas no se organizan en cooperativas editoriales? Tenemos experiencias exitosas, que deberían servir de ejemplo. No se trata de llorar y mamar. Se trata de crear y producir.
Otro aspecto que no debe descuidarse es la construcción y mantenimiento de la infraestructura cultural (museos, teatros, edificaciones históricas, etc.) Creo que las gobernaciones deberían asumir estas responsabilidades, vinculando la consolidación de la infraestructura cultural al fomento del turismo y al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de los respectivos estados.
Finalmente, las políticas culturales del Estado venezolano tienen que actuar sobre la formación de creadores (a través de las instituciones de educación superior) y la formación del público a través de la inclusión de la apreciación artística en el curriculum de la escuela básica.
Sí, necesitamos una política cultural para el fomento de la actividad artística.
Más importante: necesitamos una política cultural para aprender juntos a ser ciudadanos en un país de derechos, sin exclusiones.






Planteas un punto interesante con el cual puedo estar mas o menos de acuerdo.
Sin embargo, agregaria que un aspecto importante (y que extrañamente permanece intocado en toda la politica gubernamental venezolana, por los siglos de los siglos) es que se tiende a creer que el simple impulso del proyecto pueda ordenar magicamente el rol o estatuto que tiene la cultura en nuestra sociedad (la cultura funge aqui como ejemplo, puede ser sustituida por mil cosas).
Me explico. Poco sentido tiene para mi el fundar mil editoriales a punta de realazo petrolero o de realazo de inversion privada, si el producto final va a ser consumido por “nobody”, es decir, nadie. El problema de los poetas y escritores que yo conozco no es tanto “la salida” como quien dice, salidas hay y habra siempre, es mas el reclamar una posicion social harto necesaria que ellos perciben en otros paises y que es inexistente en Venezuela. Los poetas y escritores (y pintores, etc.), quieren (y deben) pasar a ser un pilar fundamental del “centro” de la sociedad, no una comunidad de marginados que hace fiestas inutiles en la Reveron.
Eso, me parece, es lo que se reclama, mas alla de la creacion de editoriales para que nadie lea los libros y se echen a la basura. De qué me sirve que me publiquen si nadie sabe ni le interesa que me han publicado? Si escribo es para afectar a la sociedad, no para terminar siendo el estante B-12 en el fondo olvidado de la libreria. Y la gente no va a leer y comentar mas solo porque haya mas libros, leeran y comentaran mas cuando una novela venezolana sea vista como algo interesante e importante a discutir, escrita por un tipo que se formo y a quien se le respeta su talento.
Eso, por ahora, no sucede. Y es mi principal preocupacion (en cultura): Se le acusa a los norteamericanos de ser liberales y pragmaticos; qué se le opone a este modelo? Un modelo social donde leer un libro se contesta con la pregunta “para qué, de qué sirve” y donde un empleo solo es util para conseguir una camioneta que asiente nuestra posicion social. El dia que gente asi sea vista como des-cerebrados ignorantes y la gente que lee sea vista como gente interesante, habra una revolucion cultural. Por ahora, lo que va a haber es “mas inversion”, “mas dinero”, lo cual es importante pero no debe opacar el problema fundamental: el estatuto del artista y de su obra en la sociedad.
En fin, es mi opinion. Saludos!
Comentario de vicente — June 25, 2006 @ 8:29 am
Estamos de acuerdo, en que es importante subir el status de los creadores. No en el sentido de dotarlo de los símbolos exteriores de prestigio y acumulación económica, sino en el sentido del valor social del trabajo que hacen los artistas.
Creo que las políticas culturales del Estado pueden aportar al logro de ese objetivo apoyando la formación de creadores y, más importante, la formación del público.
Si hay un público que valore la actividad artística habrá condiciones para que se abra y que crezca un mercado. Y no será necesaria la pi~ata de subvenciones, con su carga de corrupción y mediocridad.
Quizás si los artistas empiezan a exigir políticas culturales que atiendan la brecha educativa y el problema de la exclusión, empezarían a ser más valorados por una sociedad que se ha acostumbrado a verlos como vagos inofensivos.
Comentario de Reste@dos — June 25, 2006 @ 1:51 pm
mmm… cuantas buenas políticas necesitamos, tan importante como esa, es la de una política “de mantenimiento”… si algo nunca se ha hecho en Venezuela es “mantener”, ejémplos :
1.- Obras de Arte y Monumentos en de Plazas.
2.- Edificios íconos de la Arquitectura de una época.
3.- Parque Central.
4.- El Víaducto.
5.- Las Autopistas.
6.- El Lago de Maracaibo.
7.- Todo el Litoral Central.
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Comentario de unocontodo — June 26, 2006 @ 3:44 pm
Básicamente nos hace falta gente como vos que debata y se debata en el centro donde se toman las decisiones.
Las políticas culturales, educativas y de salud, deben abrir sus espacios de participación para la planificiación. Pero además requiere de potenciadores regionales que mantengan la fuerza que irradia desde el centro.
Un poquito más allá. Aumentar la eficacia de los canales inversos, es decir, que no se obstruyan las propuestas, salidas, métodos y programas desarrollados desde las provincias.
Hay mucho por decir, pero aquí andas, poniendo un ladrillito más. Gracias.
Comentario de LuisCarlos — June 26, 2006 @ 5:05 pm
No lo sé… Yo leo todo esto y me quedo pensando en el estilo de vida en argentina, cómo se depende tanto de estar actualizado con todo lo que sucede en el ámbito del arte y la cultura, que el bombardeo es tal que nunca sabes adonde ir, porque hay demasiado para escoger, para ver, para sentir.
Habría que pensar que desde el comienzo debió de ser planteado todo de esta manera. Ahora, dentro de una país con pésimas mañas culturales… cómo se hace?
Cómo se eliminan hábitos de desidia hacia la cultura?
No sienten que todo les da igual a los demás, y que la gente que trabaja en culturam venga de donde venga el dinero y el auspiciante, siempre trabaja con uñas y dientes?
A veces siento que la desidia de este país me va a aplastar :-/
Comentario de Sikanda — June 26, 2006 @ 6:14 pm
Quizás el asunto es no dejarse aplastar por la desidia en el ámbito cultural o en cualquier otro, Sikanda. Decidirse a participar y a aportar ideas para el debate. No quedarse con la consigna más fácil. Proponer. Correr el riesgo.
Yo también decaigo un poco cuando de una reunión de artistas y gerentes culturales sale una declaración tan miope como esa de que no necesitamos políticas culturales sino simplemente “libertad”. Por supuesto que necesitamos libertad, pero para actuar responsablemente no para no hacer nada.
Comentario de Reste@dos — June 27, 2006 @ 2:48 pm