March 4, 2008

Tengo dos laptops

En Colombia, Naranjo tiene un laptop lleno de uranio para acabar con Chávez. En Venezuela, Rodríguez Chacín también tiene su laptop lleno de pruebas digitales contra narcos y paracos.

Yo tengo dos laptops. De uno puedo sacar el record histórico del Plan Colombia y de las intervenciones gringas en Latinoamérica. En el otro, le vamos acumulando el expediente al teniente coronel a quien le encanta ver combates por TV mientras otros ponen los muertos por él.

Mejor no le damos el gusto a ninguno de los dos bandos.

Mejor nos movilizamos por la paz en la región andina: la paz interna en Colombia con la desmovilización de la FARC; y la paz entre Ecuador, Colombia y Venezuela con el fin de la carrera armamentista y el retomar la construcción de la Comunidad Andina (a ver si recuperamos lo que Chávez nos ha hecho perder).

Si hace falta hasta cantamos vallenatos y joropos. Marchamos. Y le prendemos velas a Santo Lula, el mediador pragmático.

March 2, 2008

¿Parampampam?

Cuando explorábamos los escenarios post-elecciones presidenciales 2006 (allá en el casi lejano julio 2006) observaba que una victoria por ventaja amplia de Chávez nos llevaría a un 2007 de grandes negocios para la boliburguesía, de postergación de las demandas populares y de agudización subterránea de los conflictos internos del chavismo. También indicaba que ese 2007 de bonanza importadora y financiera podría desembocar en un inicio de 2008 caracterizado por la violencia política.

La mayoría de las tendencias políticas que avizoramos en aquel momento se cumplieron. La excepción fue que no se aprobó la reforma constitucional bolivariana como temíamos ocurriría. El gobierno fracasó en la reforma constitucional debido a su miopía con respecto al reordenamiento de las fuerzas políticas reales, provocadas por la participación ciudadana. El chavismo sin Chávez siguió de bajo perfil pero creciente (y creciente en dos vertientes opuestas). El resto es historia: el descontento militar fue explícito con el “pronunciamiento de Baduel”; la simbiosis gobierno-boliburguesía generó cuestionamientos y descontento en chavismo militante pro-socialismo; el Partido único o unido no pudo constituirse verdaderamente (todavía lo tienen en incubadora); y las críticas al chavismo han venido creciendo en las instancias de participación popular (a pesar de la estrategia de los realazos, o quizás debido a eso mismo).

Comenzamos 2008 con niples, cajas sonoras, represión preventiva y amenazas de parampampam. Simples advertencias, por ahora. Nada más intimidante que la guerra de baja intensidad a la cual hemos sido sometidos los opositores de a pie durante los últimos años. No pasa de amagos porque la “vanguardia” de los barrios caraqueños aún considera a Chávez un aliado táctico en el “proceso revolucionario”. Y quizás también por precaución de no forzar la barra frente a un gobierno que cuenta con una fuerza militar (o cuasi-paramilitar) desproporcionada frente a la capacidad popular para la violencia política.

(Al menos así lo vemos desde la acera de enfrente). En Aporrea, encontramos algunos indicios más de cómo lo ven los miembros de esas vanguardias revolucionarias:

Para que no digan que somos unilaterales, también una visión desde la perspectiva opositora:

No obstante, la cautela de estas vanguardias no nos puede llevar a descartar del todo la posibilidad de que se arme el parampampam (me gusta como suena la palabrita, tengo que confesarlo; aunque no me guste la sangre y el desorden que presagia).

Puede armarse por el rebose del descontento popular. Crece el descontento por el desabastecimiento y la carestía, la impunidad de los delincuentes a pie y en el gobierno, la represión policial contra los pobres, la carencia de viviendas, etc. Del descontento puede generarse un estallido social sin conducción política. No todavía. No mientras haya goteo del crecimiento económico, no mientras no entremos en una fase de estanflación. O mientras no ocurra un disparador emocional que rompa la compuerta. Por ahora, la frustración se drena con cerveza y reggaeton.

Hay otra posibilidad de parampampam. La de los pescadores en río revuelto. La que pueden propiciar aquellos a quienes no les importa quien ponga la sangre siempre que ellos recojan los dólares. Frente a esa posibilidad tenemos que estar alerta. Nos puede torcer la vía.

El mejor dique de contención para el parampampam pudiese ser la participación democrática. Seguimos en esa apuesta.

February 27, 2008

“Absoluta normalidad”

De la concertación al desconcierto. Venezuela, 27 Febrero Dir. Liliane Blaser

February 24, 2008

La oposición en ruta electoral, entre macollas y voces que no se registran

Con proyecciones de ganar 10 gobernaciones y 156 alcaldías, los escenarios deberían lucir azul celeste para la oposición. No obstante, la política no es tan simple. Son varios los factores que hacen temer que el mapa electoral pudiese continuar siendo rojito, aunque sea de un rojo aguado.

El primer factor es que no existe una línea estratégica de “la oposición” como existe una línea estratégica chavista, porque no existe una oposición sino múltiples organizaciones, partidos y micro-partidos, grupos e intereses anti-chavistas.

El segundo factor es la debilidad de los partidos políticos. UNT es un aluvión de dirigentes sin programa político, sin ideología compartida, sin siquiera lineamientos electorales comunes. En año y medio no han avanzado ni un paso hacia la formación de militancia. Ese trabajo sí lo ha hecho PJ; pero dado su núcleo elitesco, los justicieros tienen dificultades para llegar a convertirse en un partido nacional. Hay micro-partidos que quizás puedan reunirse en una casa grande, como Causa R (preferiblemente en Puerto Ordaz), Izquierda Democrática y Bandera Roja. Hay cascarones vacíos, franquicias en decadencia como AD y el MAS. Y está la esperanza vino tinto, Podemos, que sabe que se lo juega todo en estas elecciones regionales. Por ahora están jugando muy bien. En la periferia, un montón de organizaciones civiles aficionadas a la política, algunas con una estrategia relevante como Radar de Barrios. Y el movimiento estudiantil devenido prematuramente movimiento electoral. ¿Cómo pueden establecer alianzas sólidas con otras organizaciones, partidos que ni siquiera están cohesionados internamente?

En todo caso, la dinámica electoral parece saludable. En todas partes surgen candidaturas diversas; algunas basadas en liderazgos regionales y locales, algunas basadas en gestiones de gobierno exitosas, algunas basadas en un trabajo político constante. Otras basadas en compadrazgos, fortunas personales y macollas. Estas últimas podrían prosperar en la Venezuela pobre, estancada. Las primeras son las únicas que tienen vida en la Venezuela urbana, que aspira al desarrollo y al siglo XXI.

El problema es que las campañas electorales exigen grandes inversiones financieras. El chavismo tiene ese problema resuelto con la caja chica de PDVSA, de las propias gobernaciones y los millarditos fáciles. Para la oposición, el dinero tiene que venir de bancos, de ganaderos, de industriales. Y en este país chiquito, poco desarrollado, dependiente de la renta petrolera, poco capitalista en sus formas de producción (aunque sea ferozmente capitalista en sus formas de consumo), el gran dinero circula en un grupito cerrado, en una macolla de buen vestir y buen comer que sólo se junta con gente bien a quienes conocen desde el colegio. Así se repartían gobernaciones, curules y ministerios. Así era la política antes. Ya no es así, pero ellos no lo han entendido. Desde 1989, la política es un juego en el cual deciden (con voces y votos) las clases medias: los profesionales bajo régimen de 15 y último, los empleados administrativos, los pequeños comerciantes (incluyendo a los buhoneros), los micro-empresarios, los obreros con contrato colectivo en grandes empresas. Mientras quienes ponen el dinero no establezcan mecanismos para escuchar a esas voces de ciudadanos clase media, no van a tener pistas para poner sus reales en el candidato que puede levantar los votos. No es que me importe mucho que los financistas pierdan sus reales, lo que me importa más es que los aspirantes que pudiesen presentar un programa y un discurso afín a las clases medias no puedan afrontar los costos de la campaña. Eso le daría el triunfo (otra vez) a la abstención y al chavismo.

February 22, 2008

Estrategia electoral rojita: billete + propaganda

La estrategia electoral chavista parece apoyarse en dos componentes:

  • la transferencia financiera a los consejos comunales

  • el activismo de los militantes del PSUV

En el papel, inicialmente, la estrategia diseñada por las salas situacionales gubernamentales podría parecer razonable. Dinero + propaganda ideológica deberían ser buenos motivadores para captar votos en las elecciones regionales y locales.

El inconveniente es que los análisis de estas rojitas salas situacionales parecen omitir un punto importante para el desarrollo de escenarios y estrategias: se les olvidó considerar la realidad política del país (y quizás también la económica).

Los problemas de flujo de caja de PDVSA conspiran contra el logro de la meta de transferir directamente a los Consejos Comunales la suma de 4 millardos de Bs. escuálidos.

Pero pongamos que le ganamos al imperio y los gerentes rojitos de PDVSA descubren cómo administrar eficientemente la renta (y no se lo roban todo). Y se vuelve a abrir el chorro de dinero, que ahorita apenas gotea. ¿Tendrá esa transferencia de dinero el efecto deseado?

Lo que el gobierno pretende comprar con esos 4 millardos de Bs. escuálidos es: liderazgos comunitarios, capacidad de movilización popular y votos para cumplir el objetivo de aumentar el número de alcaldías rojitas y mantener todas las gobernaciones oficialistas. ¿Están en venta esos liderazgos comunitarios y esa capacidad de movilización popular? NO. Prometieron 9 millardos de Bs. escuálidos si se aprobaba la reforma constitucional y la respuesta fue NO. Con 5 millardos de Bs. MENOS la respuesta va a volver a ser NO.

Ni hablar de la desconexión que hay entre los consejos comunales y sus líderes por un lado y por el otro lado los gobernadores y alcaldes rojitos que aspiran a repetir o a dejarle la herencia a sus delfines políticos (testaferros) y a sus familiares (hijos, hermanos, cónyuges y hasta la madre de un alcalde aspiran a ponerse al frente de los negocios familiares, es decir de sus respectivas alcaldías y gobernaciones).

La otra innovadora estrategia propuesta por las salas situacionales gubernamentales es que sean los militantes del PSUV quienes se dediquen a hacer campaña y a conseguir votos para los candidatos oficialistas. No soy irónica cuando califico esa estrategia como innovadora. Aunque ese solía ser el rol de los militantes de los partidos políticos, no ha sido esa la vía preferida por el chavismo para captar votos. Hasta ahora los votos se levantaban por la vía de las alocuciones del caudillo, líder único, Hugo Rafael. (Hay que reconocerle el mérito a los analistas de las salas situacionales gubernamentales de estar admitiendo que el portaviones tiene problemas para mantenerse a flote con tanta ineptitud. La mano que alza Chávez ya no proclama al ganador).

El problema aquí es que parte de la premisa de que los militantes del PSUV son laboriosos obreros dispuestos a trabajar 24x7 para levantar votos, como los adecos de antes. ¿Lo son? No sabemos. Para la reforma constitucional como que ni lo intentaron. Por ahora, lo que se ve es una desconexión total entre esos aspirantes a militantes y las masas populares que solían votar por Chávez y la última vez no lo hicieron.

La otra cosa que los informes de las salas situacionales gubernamentales no consideran (esa es una limitación del analista político con miedo de perder sus sustanciosos honorarios) es la guerra entre los capos. ¿Cuál puede ser el efecto electoral de esa guerra entre el capo Diosdado y el capo Ramírez?

En síntesis: los analistas electorales rojitos parecen estar meando fuera del perol.

Bueno, faltan casi 9 meses. Quizás el chavismo alinee su estrategia electoral con la realidad de aquí a noviembre. O cambie la realidad política del país, que sigue siendo muy dinámica. Por ahora, las proyecciones hablan de 7 a 15 gobernaciones para la oposición, de 100 a 200 alcaldías que no serán rojitas.

February 19, 2008

El segundo día de la transición

Pasaron casi 19 meses desde el día 1 de la transición.

Hoy Cuba (y Latinoamérica, quizás el mundo) vive el segundo día de la transición.

Va el relato, desde Cuba. Yoani en primera persona (Hoy es la primera vez que la leo, en un día histórico, un día en que nos sentimos más ligeros):

No me dejan dormir desde las tres de la madrugada. El teléfono empezó a sonar minutos después que la página web de Granma colgara las últimas reflexiones de Fidel Castro. Desde ese momento no he podido volver a acostarme. Es difícil pensar con claridad cuando se lleva encima una madrugada en vela, así que todavía estoy en la fase de “pellízquenme a ver si estoy despierta”. Los amigos tampoco me ayudan mucho a espabilarme, pues me acosan a preguntas, como si en esta Isla alguien pudiera tener “respuestas” a algo. Toda mi vida la he pasado con el mismo presidente. No sólo yo, sino que mi mamá y mi papá –nacidos en el 57 y en el 54, respectivamente- tampoco recuerdan a otro, que no sea el que hoy se ha despedido de sus cargos. Varias generaciones de cubanos no se han hecho nunca la pregunta de quién los gobernará. Tampoco ahora tenemos muchas dudas de cuál persona ocupará el máximo puesto, pero al menos hay alguien que parece definitivamente descartado. Como en esos filmes de Alfred Hitchcock nos hemos enterado, sólo cinco días antes de las elecciones, que nuestros disciplinados parlamentarios se enfrentarán a una boleta diferente; que no tendrán que marcar al lado del “mismo” candidato. A pesar de estar cayéndome de sueño, alcanzo a darme cuenta que hoy se ha cerrado un ciclo. Vale preguntarse si el nuevo que se abre llevará nuestros nombres, tomará el curso de nuestros deseos o durará otros cincuenta años. Por el momento cierro los ojos y ya me siento más ligera.

Hasta siempre, comandante.

January 26, 2008

El gobierno rectifica: Ampárame, Rodríguez Chacín

1. Revisaron

Nombraron a Rodríguez Chacín como ministro de Interior y Justicia. Miembro del Comando Específico José Antonio Páez. Los sucesos de Caño Gaviota y “Los Amparitos” (Fila de Margua, Boca de Grita, Los Totumitos y El Vallado) están en su historia de vida. Los 14 pescadores asesinados en el Caño La Colorada están en su historia de vida.

2. Rectificaron

La seguridad ciudadana está ahora bajo la dirección de un veterano de los teatros de operaciones, formado en una doctrina de seguridad en la cual los derechos humanos no tienen cabida. Los signos de esta rectificación ya están en la calle: puntos de control policial móviles. Si usted anda a pie, en moto o en un carro de “mala presencia” es un presunto anti-social hasta que se compruebe lo contrario. Represión-preventiva como línea estratégica de la atención al problema de la delincuencia y la seguridad urbana. ¿Participación comunitaria? Sí, claro; los miembros de las comunidades participan en condición de “presuntos” y sospechosos. ¿Inteligencia social? Sí, claro; hay que ser inteligente para que policías y militares no te jodan mucho. ¿Tecnologías de información para coordinación y control policial? Bueno, basta de sarcasmo.

3. Reimpulsaron

  • La policía ya tiene un comando único, bajo el mando del gobierno central

  • La seguridad ciudadana y el orden interno están bajo coordinación militar

  • La Fuerza Armada asumirá directamente funciones policiales

La concepción policial de la rojita está en vigencia. No hace falta su constitucionalización.

Nada más nos salvamos de los estados de excepción. Por ahora.

Notas previas